Relato creado en Instagram para  el reto literario

Reto #motivandocreatividadentreamigos .  Creado a raíz de la iniciativa entre unos amigos por ayudarnos a coger más soltura, a crear un hábito y fomentar la creatividad.

En esta ocasión el relato debía incluir las palabras: «Libélula» «Crepúsculo» «Psicólogo» y «Barrotes». Y además, no debía superar las 250 palabras.

Como resultado podéis disfrutar de este relato. Os animo a entrar en el # y leer los relatos del resto de participantes.

El caso que fragmentó mi alma

El caso que fragmentó mi alma

La lluvia era tan fuerte que apenas podía levantar la mirada del suelo. Débil y entumecido, me aferraba a la idea de que para el resto del mundo estaba muerto.

Me encontraba frente a mi propia tumba. Mirando un nombre inscrito, que nunca significó nada para mí. Como si eso sirviese para que alguien recordase que una vez existimos en este oscuro mundo.

Di un último trago de alcohol, tan fuerte como las llamas del infierno, y aun así no me reconfortaba.

¿Quién iba a recordar a un psicólogo borracho que ni siquiera había podido salvar la vida de quienes lo merecían?

Recuerdo qué me llevó hasta aquí. Trabajaba de asesor en un caso de asesinato múltiple y apareció una joven, salida de la nada, con amnesia y una libélula tatuada en su pálida piel. Lo que pasó fragmentó todo en lo que creía.

A quienes le hicieron tanto daño les llegó su crepúsculo. La hora final de sus miserables vidas… Un camino de sangre y muerte, ese era mi legado.

El mundo debe olvidarme y no intentar encontrarme. No después de saber lo que sé, tras mirar a través de los profundos barrotes de la mente de aquella chica. Cuya vida ayudé a destruir.

Miré por última vez la botella, ya medio vacía, en mi temblorosa mano. Con una voluntad desconocida, la hice añicos contra la fría piedra de mi tumba.

Me marché y no miré hacia atrás, la lluvia pronto borraría mi rastro, y el tiempo mi nombre.

Borja Barrero

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